Hermana de conserje asesinado pide que elogios de ministra Plá a su valentía incidan en que “se haga justicia”

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Guillermo López (50) murió tras ser violentamente golpeado al tratar de impedir que un sujeto agrediera a su expareja. Cecilia, su hermana, cuenta que la víctima era un hombre bueno, aficionado al fútbol, que era feliz jugando a la pelota en la población Guacolda, de Traiguén, donde se crió. Se siente orgullosa de que la titular del Ministerio de la Mujer lo haya tildado de “héroe”, pero espera que ello sirva para que “este caso no quede en el aire”.

La última vez que Cecilia López Rojas compartió con su hermano Guillermo (50) fue durante el verano del año pasado en la población Guacolda, de Traiguén, La Araucanía, de donde eran oriundos. Conversaron largo rato, pero como era quitado de bulla y reservado no le comentó nada de sus planes. La mujer se quedó con la sensación de que “Nano” o “Katanga”, como lo llamaban sus amigos, era feliz.

Más de un año después la escena es distinta. Cecilia está destrozada. Todavía no digiere que este hombre bueno haya sido fríamente asesinado al tratar de impedir que un sujeto agrediera a su expareja en el edificio de calle Echaurren 340, en Santiago, donde trabajaba como conserje desde hacía un año.

Los hechos ocurrieron la madrugada del sábado pasado. Jorge Miranda Tapia (59) llegó al inmueble (en la foto de abajo) con la intención de agredir a su expareja Vinka Estay Lai (53), lo que fue advertido por el recepcionista que forcejeó con el atacante y le avisó a la mujer.

El imputado lo hirió con pistola eléctrica en dos ocasiones. La pelea continuó en el baño de la conserjería, que quedó destrozado. El sujeto agredió a López con golpes de pies y puños que le ocasionaron la muerte en la ex Posta Central. Los funerales de la víctima se realizaron el domingo en el cementerio Parque del Recuerdo de Padre Hurtado.

El fiscal Sergio Ortiz solicitó la prisión preventiva del imputado a lo que accedió el tribunal. Miranda Tapia fue formalizado además por el femicidio frustrado de su expareja

Las reacciones por la valentía del conserje no se hicieron esperar. “Un crimen que nos duele profundamente y no debe quedar en la impunidad. Nuestras más sinceras condolencias a la familia de Guillermo López, un hombre valiente, un héroe que no dudó en impedir que un cobarde agrediera a su ex mujer”, escribió la ministra del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, Isabél Plá, en su cuenta de Twitter.

“UN ORGULLO” QUE HAYA SIDO TILDADO DE “HÉROE”

López Rojas se vino hace una década de Traiguén, ciudad donde se crió. En esa ciudad, cuyo nombre en mapudungun significa “caída de agua”, todavía vive su madre que quedó viuda hace un año.

Era el cuarto de cinco hermanos. Estaba casado, era padre de Lisette (27) y Nicolás (20) y tenía una nieta. Vivía con su familia en la comuna de El Bosque y antes de ser conserje trabajó en una empresa donde transportaba materiales de construcción.

Cecilia López confiesa a La Nación que la familia “está consternada, estamos esperando ver qué pasa con el asesino, porque esto puede quedar en el aire”.

La mujer solo pide que se haga justicia para su hermano. Admite que “ha sido un orgullo que la ministra Plá lo haya nombrado como héroe. Ojalá que esto mismo sirva para que se haga justicia, porque después la gente se olvida y los casos quedan en el aire”.

EN MAYO PENSABA VISITAR TRAIGUÉN

Al conserje le gustaba fútbol y en la población donde se crió jugaba en el equipo “Lautaro” de Guacolda.

“Siempre jugaba cuando nos visitaba. Era un hombre alegre, divertido, buen amigo, le gustaba compartir con la gente, bailar”, detalla.

Hacía más de un año que no lo veía, pero en mayo próximo él había prometido visitarlos.

La población donde Guillermo López vivió gran parte de su vida, y por donde paseó sus sueños, está conmocionada y sus amigos y cercanos están organizando una misa masiva, probablemente este sábado 13, para rendirle un homenaje. “Él dejó un gran recuerdo, era muy querido, no merecía morir de esa manera”, remarca Cecilia.

“Realmente hemos perdido un gran amigo de nuestra Guacolda ,pero ahora tenemos un mártir y ángel en el cielo”, escribió Luisa Garrido en el Fanpage Traigueninos con Historia.

Fuente:Sitio web  La Nación